Madres buscadoras, voluntarios y autoridades de la Ciudad de México reanudaron este martes 11 de agosto las labores de búsqueda de personas desaparecidas en un área natural protegida ubicada entre la alcaldía Tláhuac y el municipio de Chalco, Estado de México. La zona se localiza entre el Canal de Chalco y la colonia El Tempiluli, donde una jornada previa dejó el hallazgo de más de mil restos y fragmentos óseos, así como la identificación de cuatro personas.
En los trabajos participan integrantes de colectivos de búsqueda, voluntarios solidarios y personal de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, la Secretaría de Seguridad Ciudadana, la Guardia Nacional, el Heroico Cuerpo de Bomberos, la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural y la Comisión de Búsqueda de Personas local.
La intervención se concentra en un sector que permanecía bajo resguardo debido a investigaciones relacionadas con antiguos asentamientos irregulares. Las autoridades buscan explorar el terreno, revisar los indicios y descartar que existan más elementos relacionados con personas desaparecidas.
Una zona señalada por familias buscadoras
Juan José Aguirre Hernández, director de Áreas de Búsqueda de Larga Data de la Comisión de Búsqueda de Personas capitalina, explicó que en el área fueron edificadas varias casas de manera irregular, algunas de las cuales posteriormente fueron demolidas. Los escombros permanecen en distintos puntos del terreno.
De acuerdo con la información reunida durante las investigaciones, en los domicilios irregulares se reportaron disparos, gritos y movimientos atribuidos a presuntos integrantes del Cártel de Tláhuac. El funcionario señaló que las brechas y los accesos para vehículos pudieron facilitar el ingreso a la zona y, eventualmente, el ocultamiento de indicios.
“Tenemos información por parte de investigaciones que había mucho movimiento en esta zona”, señaló Aguirre Hernández al explicar el objetivo de las nuevas labores de exploración.
Familias esperan respuestas
Rosa Isela, madre de Luis Ángel López Guzmán, acudió al sitio para buscar a su hijo, desaparecido desde 2018. Según la geolocalización de su teléfono celular, la última ubicación conocida se encuentra en las inmediaciones de esta zona.
La madre buscadora explicó que durante años no pudo ingresar al predio porque permanecía bajo resguardo por la investigación. “Es muy doloroso que tengamos que esperar cuatro o cinco años para poder entrar a un lugar que es de mucho interés por la geolocalización”, afirmó.
Durante la primera jornada se realizaron labores de limpieza de vegetación y se exploró una parte del terreno. El operativo está previsto para continuar hasta el viernes 14 de agosto.
Al concluir los trabajos, las madres buscadoras solicitaron que se fortalezcan los recursos materiales y humanos destinados a las próximas jornadas de búsqueda en la zona suroriente de la Ciudad de México.

